viernes, 25 de noviembre de 2011

Curvas peligrosas




Pues ya amaneció lloviendo y bastante gris el día, así que muy bien del todo se veía que no iba a acabar. Desde el domingo pasado, 20 de noviembre de 2011, el camino atraviesa un tramo de concentración de accidentes, y cada uno pensará lo que quiera, pero yo creo que va a subir el índice de topetazos de aquí a que sea efectiva la toma de posesión. Ojalá me equivoque y no acabemos peor de lo que estamos.

Y siempre me encanta disfrutar de cada paso, saborear la vida y ver el lado más cálido de cada instante, pero es hablar de política y todo se vuelve menos intenso, menos verdadero. La mentira se viste de gaviota esta vez, y nos sobrevuela a todos con más cara de buitre que de otra cosa.

Seguiremos buscando, hasta debajo de las piedras, de las que ahora más nos van a poner en el camino para tropezar; buscaremos la poca esperanza que quede, esperanza de la que no hace recortes en la enseñanza, de la que cuida al prójimo y no lo discrimina en cuanto flaquea un poco, de la que ayuda a soñar con un futuro de todos los colores, y tan llano y confortable como un valle repleto de flores.


Agarraos que vienen curvas...


Besos,

martes, 8 de noviembre de 2011

Ni si, ni no




La vida no es blanco y negro, hay muchos grises. Cerca de 256 tonalidades diferentes de grises según leí por ahí. Imagínate si me pongo a hablarte de colores. Tampoco todo es bueno o malo. Los hay malos que se vuelven bondadosos, buenos con mucha maldad, los que son buenos para mí, malos para él. El que es malo para todo el mundo, menos para sus vecinos. Ya decían, ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. Aunque seguro que hay alguno que no es bueno ni dormido. Y los lobos con piel de cordero están por todas partes. Tampoco todo es sí o no. Existen muchos quizases. A veces, demasiados.

Hoy no he visto el debate, estaba ocupada sanando un rato el alma con la música, que esa sí que es buena todo el tiempo. Bueno, quizás no, quizás si que haya alguna mala, pero procuro no dejarla entrar al alma. Lo que quiero decir, es que no todo es bipartito, ni bueno ni malo, ni blanco ni negro, ni Rajoy ni Rubalcaba.

Que hay más opciones en la vida, en la política, y yo elijo buscar la solución para que el futuro que viene no sea tan negro como parece que es a lo lejos, que por lo menos sea gris, y ya lo iremos coloreando paso a paso.




Besos,

martes, 1 de noviembre de 2011

Hasta que la muerte nos separe...del camino




Nada es para siempre. Aunque luego le llaman el descanso eterno. El camino siempre acaba, por eso, lo interesante está en cada paso, no en el final. Porque no hay nada.

La noche de los santos difuntos, el día de todos los santos, la noche de halloween, el puente de los muertos, que lo llaman en mi pueblo. La gente llora a sus familiares, a sus seres queridos, y a sus difuntos, a secas. Van a pasear al cementerio, porque es lo que se hace en estos días, de toda la vida.

Todos acabamos nuestro camino. Mueren las buenas personas, y las malas. Incluso tienen quien les siga llorando. Paradojas de la vida, o la muerte, que quien te recuerde tras tu partida sea quien más heriste en vida. Vidas plenas vividas y que recordarán los que llevan tu legado. Vidas cortadas de raíz por cosas de la vida, o de la muerte. Ángeles que soñamos que sigan en el cielo, cuidándonos. Almas que se olvidan pronto y se convierten en un nombre en el cementerio con flores marchitas. Almas que vagarán en nuestras mentes hasta el último de nuestros días.

La otra visión de estos días, la fiesta en el disco pub, en el bar de más allá, en la nave de aquel vecino. Disfrázate y te invitamos a un chupito ensangrentado y alcoholizado. Las calabazas garabateadas con ojos de risa, más que de miedo, el truco o trato que los niños hoy pedían casa por casa. Me pregunto si alguien les habrá contestado truco, si tenían pensada esa parte del juego o solo buscaban el premio. Me pregunto si de verdad esperaban a las familias con la bandeja preparada llena de golosinas con formas fantasmales o galletas a lo draculines, como en las pelis americanas. Parecido a cuando se pedía el aguinaldo y te pagaban con mantecados. El negocio de las fiestas.

Las preguntas que siempre estarán ahí, la curiosidad por saber más de lo que nuestros ojos pueden ver. El morbo en lo desconocido, la duda existencial, los que escuchan las voces del más allá, también los que no escuchan nada, pero ven el negocio en la credulidad de los más vulnerables.


La vida, nuestro camino. Vivir, disfrutar, sentir… hacer cada paso interesante, inolvidable, bonito. Pues al fin y al cabo, no saldremos vivos.



Besos,