martes, 27 de septiembre de 2011

Alors on danse



A veces el camino que parece te lleva por las mismas calles de cada día, empieza a cruzar continentes y países, y te transporta por unos días hasta Guinea Conakry, nada más y nada menos. A tan sólo 80 km, pude aprender, sentir África, la dulzura y a la misma vez fuerza de las raíces de la tierra, descubrir nuevos instrumentos, y ser un poco más sabia.

Que la música no tiene límites físicos ni místicos, que sólo hay que escuchar, danzar...y sentirte en paz. Y los ritmos africanos son mejor medicina para el dolor que el ibuprofeno.

Aboubakar Syla nació en 1982 en Guinea Conakry, población de etnia Soussou, y desde los 5 años lleva creando música y tocando instrumentos como el Kamalengoni, bolón, Kalimba o Djembe como si fuesen una parte más de su cuerpo. Y gracias a los caminos que la vida nos da a cada uno llegó hasta Córdoba durante unos días para que pudiésemos aprender, disfrutar, bailar, y caminar por sendas que si no fuese por él sería difícil descubrir.

Gracias a su música y su voz, apetece danzar más que andar...y usar los pies para acompañar la melodía del camino.


Besos,


jueves, 22 de septiembre de 2011

Los pies en la tierra, la mirada en la Luna


La mirada en la luna, que hoy ya no es luna, que se ha vuelto sonrisa. Y mientras más la miro de reojo de camino a la cama, más sonrisa es, mientras pienso, y pienso, caigo en todas las lunas que hay alrededor cuando menos estrellas me enseña el trozo de cielo que tengo justo encima. Y es que 160 km casi a diario dan para pensar, y para mirar la sonrisa, que también es luna y brilla, y no escribir después de tantos kilómetros hasta difícil es, porque brotan las palabras cuando menos se quiere pensar. Pero pienso, y siento, y sentir es vivir, y pisar la tierra es andar, y viviendo y andando es como puedo seguir escribiéndoos palabras sin sentido y con amor, y sonreír, es volar, como la luna hoy..

Y como la luna sonreiré, y a veces me volveré nueva y no me veréis pero estaré presente, y cuando brille me mostraré llena y radiante, y a veces menguaré, pero para volver a crecer...

Y buscaré mil modos de seguir en pie...siempre



Besos,

lunes, 12 de septiembre de 2011

Mis caminos



Mis caminos...van a todos lados, a cualquier rincón perdido del mundo, a cualquier esquina en cada ciudad del planeta, a cualquier recoveco en todos y cada uno de mis sueños...que no dejan de cumplirse.

Un vuelo Sevilla-Zaragoza: unos 25 euros; un vuelo a Italia: un regalazo, y caminar por suelo Italiano...un sueño que sale de mis noches y pasa a formar parte de esta realidad. Compartir días de música con Bandao gracias a Samba da Praça: Más sonrisas y sabiduría que escribir. Descubrir rincones con encanto propios del medievo: el mejor regalo de despedida. Casi perder un avión de regreso: el final de película (de comedia casi trágica).

Vivir una semana en Zaragoza: El relax más ajetreado, la tranquilidad más intensa, lo indescriptible que mejor se puede explicar; Compartir una vez más la música, la samba y el circo, los malabares y el teatro con los mañicos y los de Territorio Detroit: Una dulce sorpresa más del viaje.

Cumplir 24 años: fiestas en todas partes del globo, personas maravillosas cerca y lejos a la vez dándome amor, miles de regalos!

Vacaciones: una semana para compartir el sur, para no perder el norte. Pisar Córdoba de nuevo: seguir celebrando, explorar antiguos rincones, el calor.... Caminar hasta Granada: subir hasta el mismo sol, bailar con la luna y dibujarlo todo de colores.

Y volver, y sentirte cada día más vivo, y disfrutar de lo vivido y soñar con vivir aún más. Contar los kilómetros, y los pueblos pasados, y la gente que vive en ellos: que los de tembleque son temblequeños, los de archidona, archidonitas, los de benamejí son los benamejicenses, los de guarromán guarromanenses y los de calatayud los bilbilitanos, los de teruel, turolenses, y yo...yo soy feliz.

Volver a la rutina y que no sea otra cosa que una sorpresa cada día...y que me regalen mi primera publicación, unos pocos de mis muchos caminos, los que escribo porque vosotros me los regaláis, todos y cada uno de los que tengo cerca, todos los que siento aquí al lado, y de los que me dan la vida...

Todo esto que podría contar con mil párrafos más, también puede escribirse con mucho menos: GRACIAS

Porque ando los caminos que me abrís, porque os cuento lo que vosotros me regaláis...y es que soy como soy porque me habéis construido entre todos así...




Besos,