viernes, 8 de febrero de 2013

El sueño de mis botas


Cuando saco mis botas, espero no verlas caer en el suelo de mi habitación. Deseo que se llenen de arena de aquella playa remota donde el sol vive a lo largo de todo el año, mientras, camino a la orilla de un mar sin fin y transparente como tus ojos, dejo la ropa caer dibujando un camino directo hasta tu placer.

Imagino que mis botas caen al suelo desde lo alto de una hamaca colgante entre dos troncos casi tan grandes como las ganas que tengo de ti, mientras que se mece mi cuerpo al son de una música celestial que me regalan tus manos cada vez que cierro los ojos. Enredar nuestros cuerpos y girar una y mil veces en la hamaca, hasta caer en el suelo duro de aquel descampado cubierto solo por las estrellas. Ver mis botas llenas de barro por bailar bajo la lluvia mientras tu cuerpo le cantaba aquella canción a mis caderas, y desde entonces no conseguir pararlas jamás...Dejarlas bailar mientras esas manos atentas intentan seguirlas el paso, que ambos alcancen la pista de baile que es mi imaginación y se derroche la pasión por cada poro de tu piel y la mía...

Ayer es una historia más que guardaron mis botas y, el mañana aun no está escrito. Hoy el camino es tan placentero como infinito, y sigue la dirección que marca tu música a mis oídos, el sendero que la yema de tus dedos dibuja sobre mi piel o tal vez, ellas solas escriban la mejor de las historias aun por saborear. Sea como sea, el sueño de mis botas será avanzar por el camino que pone una sonrisa en mi cara y la felicidad en tu alma...


Besos,

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