domingo, 14 de septiembre de 2014

Mis pies, tu samba



Bailar juntos, retozar en el césped, o en el sofá recordando a ritmo de esa melodía que llevas tatuada...en el alma. Caminar todo este tiempo a un mismo son, escuchar retumbar el suelo a ritmo de aquel surdo que hace unos días trajiste colgado cerca de tu cintura, desde tan lejos y a la vez tan cerca. Dejar esa cintura volar, y seguirte mis pasos cual flautista encantador con todo el poder de nuestra música.

Despertar tarareando(te), correr hasta el agua y que el chapoteo vaya acompasado de tu cantar, de su enseñar. Que me roce tu melodía y el vello se erice danzando a tu son. Sentarme exhausta a observar de lejos, esas melodías que de cero levantan el alma y el ánimo y se apoderan de mi cuerpo y de mi cansancio y lo transforman en la mayor de las energías, en amor rebosante de ganas por bailar a tu son.

Ven una y otra vez, vuelve cerca de mí para traer cada vez con más fuerza la música que nos une, no dejes atrás la oportunidad de hacer crecer el camino que cada vez más grande parece, de tanta gente que lo toma bajo sus pies. Este caminar, tan sabroso como largo, se disfruta más si todos y cada uno de los que pusieron su música no dejan nunca de tocar...

Y aquella sonrisa que pintaste en mi cara con la baqueta de tu tambor, brota cada vez que suena aquella melodía, y así poder conseguir caminar a ritmo de nuestro samba, y nunca mais chorar...


Besos,

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